Complicada es la situación que tendrá la agrupación que asuma la conducción de Newell’s la temporada entrante. Sobre todo en el armado del plantel profesional donde no hay tiempo de pruebas ni experimentos y es, en el comienzo, el área donde tendrán que poner los mayores esfuerzos. Nada fácil teniendo en cuenta el debilitado plantel rojinegro.
Antes de
hablar de puestos a reforzar no puedo dejar de señalar que la agrupación que
asuma debe tener un manager, comisión o departamento que se encargue únicamente
de lo referido al plantel profesional. No es un capricho ni una idea tonta como
quieren señalar algunos dirigentes del fútbol argentino, es una
herramienta clave para manejar el presupuesto destinado al fútbol de la mejor manera
posible. Voy a dar un ejemplo. Supongamos que viene un Director Técnico con prestigio y pergaminos y arma el plantel
en base a su táctica, supongamos que arma un 3-5-2 y trae varios centrales para armar una línea defensiva
de tres, pero las cosas no van bien y a la séptima fecha deja el cargo. Luego
de una semana agitada se contrata un nuevo técnico y este quiere armar una
línea de cuatro defensores, con laterales que hagan las bandas, pero allí se
encuentra con un gran problema, el técnico anterior no trajo laterales, no los
necesitaba para el juego que pretendía, por ende la única opción del Dt actual termina
siendo improvisar. Ahora cambiemos un poco el ejemplo y en vez de laterales
supongamos que no tenemos volantes por
afuera, o un 5, o centrales, o un 9 de área.
Cualquier similitud con la realidad actual no es pura coincidencia.
Cualquier similitud con la realidad actual no es pura coincidencia.
Se necesita
un manager que haga las contrataciones y defina el plantel que crea necesario,
independientemente de la idea que tenga el técnico. Por supuesto que se lo
escuchará y en lo posible se tratará de satisfacer las demandas que tenga pero
el manager tendrá la última palabra y tomará la decisión final. Lo mismo sucede
con la comisión directiva, la cual le entregará el presupuesto del fútbol al
manager o comisión y se abstendrá de tomar decisiones en contrataciones, porque
si vamos al caso ¿con que conocimientos cuenta un presidente que quizás es un
contador, un abogado o un empresario para decidir que delantero traer?
También
debemos destacar el manejo de los sueldos, no se puede tener un lateral derecho
como el jugador mejor pago del plantel, o tener jugadores que probablemente
estén en el banco cobrando como titulares y figuras indiscutidas.
Por último las inferiores, si se sabe que hay un delantero por afuera que tiene capacidad para jugar en primera ¿para qué traer un delantero suplente? ¿Para taparlo?
Por último las inferiores, si se sabe que hay un delantero por afuera que tiene capacidad para jugar en primera ¿para qué traer un delantero suplente? ¿Para taparlo?
No es una
idea tonta que fracasó en Sudamérica, como algunos quieren comunicar para
seguir manejando a su antojo el dinero grande. Es pura lógica. El problema es que a veces se
le da el nombre de Manager(por desconocimiento o adrede) a un tipo que sólo es un intermediario en las
negociaciones, no maneja el presupuesto ni toma decisiones importantes. Así el
manager siempre fracasará.
Saber cuál
es su rol y delegar el manejo a una o
varias personas confiables con conocimientos del fútbol, es, a mí parecer, clave,
si se quiere tener un plantel competitivo con presente y futuro.